<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-33192724</id><updated>2011-12-28T12:24:37.369-03:00</updated><title type='text'>Daniel Gayoso, poeta</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://danielgayosopoeta.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33192724/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://danielgayosopoeta.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Daniel Gayoso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08580748133906842883</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33192724.post-115885006513193866</id><published>2006-09-21T11:44:00.001-03:00</published><updated>2011-06-23T06:08:05.434-03:00</updated><title type='text'>LOS SIGNOS DE LA PRESENCIA  (Obra poética 1976 2010)</title><content type='html'>Los Signos de la Presencia&lt;br /&gt;Obra poética (1976-2010)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL LABERINTO INVISIBLE (Ediciones de Poesía La lámpara Errante, 1988 / Prólogo de María Rosa Lojo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lección de anatomía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inclinar la cabeza hacia atrás,&lt;br /&gt;hacia muy atrás,&lt;br /&gt;hasta perderla,&lt;br /&gt;hasta que caiga por la espalda&lt;br /&gt;y quede en el suelo&lt;br /&gt;simulando un hombre&lt;br /&gt;que ha sido enterrado hasta el cuello.&lt;br /&gt;Después sentarnos sobre ella&lt;br /&gt;y comprender así&lt;br /&gt;los oscuros vientos del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un modo que siempre olvidas,&lt;br /&gt;llegas a esa casa solitaria&lt;br /&gt;en medio de la llanura.&lt;br /&gt;Nadie te aguarda,&lt;br /&gt;pero allí hay otros hombres,&lt;br /&gt;cada uno en su rincón,&lt;br /&gt;arropados, durmiendo.&lt;br /&gt;Lenta, sigilosamente,&lt;br /&gt;buscas un lugar entre ellos,&lt;br /&gt;te acuestas y te duermes.&lt;br /&gt;Nada más ocurre.&lt;br /&gt;Sólo pasan los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MAREA SECRETA (Ediciones de La Sociedad de los Poetas Vivos, 1998)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nostalgias de mamá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deseas hechizar el tiempo y convertirlo en una luz blanca y muerta donde aparezcan las otras luces: azules, rojas, amarillas, como suaves soplos coloridos brillando sólo para ti. Para ti que ya no eres grande sino apenas un niño que juega con las luces vivas. Sólo un niño jugando a la sombra de esa luz blanca y muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inocente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de mí hay sombras tumultuosas que se agazapan en silencio. Cuando mis palabras son cándidas como luces en el día, ellas se agigantan y lo cubren todo de una noche secreta.&lt;br /&gt;¿Quién soy entonces: el amigo diáfano que te habla o ese lobo ancestral que aún no ha matado?&lt;br /&gt;Si no lo sabes, mírame: mis ojos aúllan de bondad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viajeros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos en una barca, sobre las aguas lentísimas, abandonados al ruinoso atardecer. Somos cuatro o cinco amigos que olvidamos hace mucho nuestros nombres. En la hora soñolienta, callamos largamente. Apenas si el lejano horizonte nos inquieta, pero nadie sabe cuándo llegará. En el silencio la muerte es una dulce fantasía, y cada uno está solo, muy solo, apagándose en medio del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS OJOS INVERSOS (Araucaria editora, 1999 / Prólogo de Pablo de Santis)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soldados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzas, solitario, el campo que la bruma sepulta. Esas cosas, los muertos, aún te inquietan y tu rumbo es sinuoso y vacilante. Al fin, te detienes. Se ha movido un rostro, su mirada fija parece indagarte. Y cuando sospechas quién es el fantasma, de nuevo el espanto: los hombres se alzan, los fuegos se avivan y sigue la batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El parque&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solos o en variados grupo, los paseantes deambulan. No los guía el azar sino un rumbo invisible de vaga procesión. Todo es sereno y afable hasta cruzar esa zona difusa donde el aire se aclara. Allí desaparecen. Pero nadie lo advierte, sólo continúan.&lt;br /&gt;Quizás, en otro sitio, ellos vuelvan a ser y no recuerden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El navegante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, despiertas solo en alta mar, en un mudo velero a la deriva. En vano buscas las formas de tu cuarto que la penumbra aduerme. Como un ciego, miras sin ver las cuerdas, las nubes y las aves. ¿Qué haces allí, en medio de lo inmenso? Mientras dudas, una brisa de otros viajes te ilumina y sientes, admirado, que no sueñas, que regresas, que tu mano se afirma en el timón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cine&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la última fila vuelve a ver, indiferente, la historia de su vida. Glacial, su mirada busca las espaldas, los rostros negados, sus pálidas uñas. Sólo un detalle, por nuevo, le interesa. Es un lugar vacío en la platea. Se incorpora despacio, como si algo en su misterio lo llamara. Allí va y en él se ubica, silencioso.&lt;br /&gt;Entonces sucede lo que ansiaba: las grises imágenes lo rozan con su luz entrañable, y ya es otro, que suspira y llora... Al fin está solo en ese cine y ve su rostro vivo en la pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a Alfredo Gayoso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA NOCHE CORAL (Ediciones La Luna Que, 2000)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Velada infinita&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien toca el piano en la sombra más pura. Sólo aires, vagas reminiscencias de melodías que fueron, que serán. A salvo, ningún rumbo del azar o el deseo nos envía hasta él. Nada, ni un contorno de luz lo delata y sus notas se oyen siempre en otro sitio. Lo resguarda este mundo: estrellas fugaces, voces sin dueño, rimel de llantos. No complace pedidos, pero allí seguirá. Aunque nunca lo veas cuando suene en tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a Joaquín Giannuzzi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ajuar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño que has sido busca entre las ropas de su madre la aromada suavidad escondida. Severo, el mueble oscuro lo amedrenta, pero la mano olvida sus deberes. La ausente, cielo prieto, se respira como quien canta o sueña. Pero no es sueño, sin duda, ese uniforme: vivos signos sobre un paño muerto. Y la mano se aparta, por sí sola, de un ajuar que de pronto se ensombrece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aviso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fondo neblinoso de los días, llama un teléfono inútil, primitivo, reliquia de una historia que sabes demasiado. Como en los sueños, corres hacia él y nunca llegas. Sudoroso, ves que todo es niebla y no distingues en cuál de los extremos ha sonado. En el suelo, como lágrimas, hay pétalos dispersos de tu infancia, esa lenta alegría mortecina. Entonces, un brillo estridente, de oro y sombra, te despierta. Allí está, justo a tu lado. Lo atiendes y preguntas a los gritos, pero un largo silencio te apacigua. No hay nadie, sólo tú, que ya eres otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ASTILLADO (Ediciones La Luna Que, 2001 / Prólogo de Víctor Redondo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recodo de ciudad vieja&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Donde la sombra pardusca y la vaguísima luz absuelven las miserias de una vida, allí nos encontramos. Apenas vivos, apenas despiertos, una misma caricia es de todos y nadie. Sólo sabemos que nada es real, pero estamos listos para el día. Como buenos actores, adoramos las cábalas, ensayamos libretos que a veces se olvidan. Después nos veremos, cada uno obstinado en soñar un destino, el azar, los recuerdos, la certeza de un nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Réquiem&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Discretas son la noche y la llovizna. Bajo ellas, resuelto, subes al auto vetusto que te aguarda desde siempre. Altivo, enlutado, no sabes si es él o su fantasma quien te lleva por la ciudad del sueño. A su paso, las calles y edificios vuelven a otro siglo, a los valientes días de tu padre. Por fin, todo alrededor ya es el pasado. Pero sigues andando, y los muros se quejan, los muebles se pudren y los vidrios estallan... En un instante el mundo se desploma, y te dejan a pie, solo, entre las ruinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manzanas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la austera silla, un paño blanco, y sobre él, manzanas. Siglos que las pintas, y apenas atesoras algún trazo. Es que un niño oculto en las sombras, a veces, furtivo, se las lleva. Pero jamás le gritas o abandonas; sólo aguardas paciente a que otras se coloren aquí y allá, donde faltaban; donde el niño sin duda volverá. Así es tu vida, ya lo sabes, consagrada a un vano lienzo bello, eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MAGOS Y ANIMALES (Ediciones El Mono Armado, 2007 / Prólogo de Daniel Battilana)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teoría de las mariposas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es falso -enseñabas- que sus alas abiertas en las flores no digan nada, como la boca abierta y oscura de un muerto. También que el color y la luz sean la pura evidencia sin nombre. O el parpadeo de sus alas nos guiñe la solución de un acertijo imposible... Que otros sigan las líneas de leves polvillos, tan sólo por fugarse de este mundo al Minotauro del insecto. No -concluías-, en ellas la brisa divina escribió la cierta frase que, una a una, todas revelan fugazmente. Es inútil leerla. Es infinita. Su sentido es la gracia, tan simple, de olvidarla.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ritual escrito&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh cuerpo de un hombre, que dibujan altos velones clavados en la tierra, encendidos al cielo y gimiendo de cera. ¿Quedará eso de ti? ¿Apenas un aroma, una tibieza en el vacío nocturno? Das vueltas en torno a la figura, como un lobo que se sabe vencido, sangrante, pero aúlla a la inminencia del espanto.&lt;br /&gt;Entonces parpadeas, y unas manos te sacuden, y unos labios te gritan hasta el silencio. Noche de los oídos, que en vano niega el alba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mago&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamas al animal que nunca se ha visto a sí mismo. La mariposa del ala izquierda más grande; el ciervo de los cuernos en flor; la araña diamantina; el ave del pico incrustado en el pecho; la oveja sin los ojos mansos... Sabías: “Natura imperfecta est”, reza la doctrina. Y uno por uno los sanas con amoroso don. Allí, en el negro cristal de los sueños. Y cuando ya enmiendas el último error, ves entonces tu imagen. Sola y deforme&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ascenso al Maelström&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al romper la ola, asoma su cabeza, traída del cabello por las manos del viento. Nadie sabe que ha venido y él no puede pensar. Sólo llora y aúlla, forcejeando con la suma levedad del aire. Olvidó si es un hombre; también el inverso remolino, cuyo vórtice no es otro que el mundo. Aquí lo molerán los días, lo gastarán los deseos. Aquí sospechará que es nadie y en tanto ha de ganar su vida. Y cuando busque en la niebla su pasado, apenas le dirán que ya ha nacido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL AURA DE LAS MANOS (Esbozo de un Arte poética, 1990)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el principio era la imagen. A ella, misteriosamente, se ligan una idea y un sentimiento. Ahí está el nucleo: diminuto corazón que ya empieza a latir. Lo demás es como crear un cuerpo acariciándolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el poema sea un breve universo, con su espacio, su tiempo y sus leyes propias. Un cuerpo vivo donde cada parte remite al todo y así se justifica. Cierta unidad marcada a fuego sobre la unidad del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra debería ejercer una sugestión tal sobre el lector que permita arrebatarlo por un instante del mundo cotidiano y ganarlo para el del poema; que sienta ese mundo  y sus límites como fatales. Sugestión, magia, encantamiento: el poema gravita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una paradoja: el símbolo es un ropaje para desnudarnos sin escándalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Labor infinita que desconsuela! Nos desgarramos en una multitud de fragmentos; los soñámos como absolutos cuando en verdad no lo son. Amargo despertar. La poesía es una religión incompleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA ASTUCIA DE LA LUZ (Imaginante editorial, 2010)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33192724-115885006513193866?l=danielgayosopoeta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://danielgayosopoeta.blogspot.com/feeds/115885006513193866/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33192724&amp;postID=115885006513193866&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33192724/posts/default/115885006513193866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33192724/posts/default/115885006513193866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://danielgayosopoeta.blogspot.com/2006/09/los-signos-de-la-presencia-obra-potica.html' title='LOS SIGNOS DE LA PRESENCIA  (Obra poética 1976 2010)'/><author><name>Daniel Gayoso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08580748133906842883</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33192724.post-115630579234837547</id><published>2006-08-23T01:01:00.000-03:00</published><updated>2006-08-23T01:03:12.350-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7040/3640/1600/Daniel-Gayoso-wweb.gif"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7040/3640/320/Daniel-Gayoso-wweb.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33192724-115630579234837547?l=danielgayosopoeta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://danielgayosopoeta.blogspot.com/feeds/115630579234837547/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33192724&amp;postID=115630579234837547&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33192724/posts/default/115630579234837547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33192724/posts/default/115630579234837547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://danielgayosopoeta.blogspot.com/2006/08/blog-post.html' title=''/><author><name>Daniel Gayoso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08580748133906842883</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33192724.post-115630050305933032</id><published>2006-08-22T23:33:00.000-03:00</published><updated>2006-08-22T23:35:03.060-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brillan las cosas.&lt;br /&gt;Mi palabra, esa sombra,&lt;br /&gt;ya no las vela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo esta luz&lt;br /&gt;hay un rito invisible,&lt;br /&gt;más claro aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alzas el rostro&lt;br /&gt;implorando a un fantasma&lt;br /&gt;que no imploraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No desafina.&lt;br /&gt;Llama a la melodía&lt;br /&gt;cuando se ausenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En casa duermen.&lt;br /&gt;El silencio de todos,&lt;br /&gt;al fin, me nombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su alta noche,&lt;br /&gt;busca rostros de luz.&lt;br /&gt;Oh bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Filos cortantes.&lt;br /&gt;Como una brusca lluvia,&lt;br /&gt;ay, desde mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siesta, sopor.&lt;br /&gt;Mi duda mece el viaje,&lt;br /&gt;y yo la observo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Agua abismal?&lt;br /&gt;De tan leve, el nenúfar&lt;br /&gt;fluye y lo ignora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no te asustes&lt;br /&gt;si amanece en mi mano&lt;br /&gt;cerrada, prieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manta de sombra,&lt;br /&gt;sálvame, que hoy he sido&lt;br /&gt;casi feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mínimo libro&lt;br /&gt;sacro, que honran tres dedos.&lt;br /&gt;Luz en la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo es posible&lt;br /&gt;asir esa mirada?&lt;br /&gt;Ah, desistiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viéndome hendir&lt;br /&gt;las aguas del presente,&lt;br /&gt;yo me bautizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad fantasma,&lt;br /&gt;mi corazón de ayer,&lt;br /&gt;deshabitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arde la música.&lt;br /&gt;¡Si pudiera beber&lt;br /&gt;de mi silencio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trazo finísimo.&lt;br /&gt;Mayor es la belleza&lt;br /&gt;del que se ignora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mínimos gestos&lt;br /&gt;donde pueden leernos.&lt;br /&gt;Somos visibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo púrpura (inédito)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33192724-115630050305933032?l=danielgayosopoeta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://danielgayosopoeta.blogspot.com/feeds/115630050305933032/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33192724&amp;postID=115630050305933032&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33192724/posts/default/115630050305933032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33192724/posts/default/115630050305933032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://danielgayosopoeta.blogspot.com/2006/08/1-brillan-las-cosas.html' title=''/><author><name>Daniel Gayoso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08580748133906842883</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33192724.post-115630033314441631</id><published>2006-08-22T23:24:00.000-03:00</published><updated>2006-09-21T12:17:45.316-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Daniel Gayoso, poeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Gayoso es poeta, profesor en Letras y crítico literario. Nació en Buenos Aires en 1957. Ha publicado &lt;em&gt;El Laberinto Invisible&lt;/em&gt; (Ed. La Lámpara Errante, 1988),  &lt;em&gt;Marea Secreta&lt;/em&gt; (Segundo premio de Ed. Sociedad de los Poetas Vivos, 1998), &lt;em&gt;Los ojos inversos&lt;/em&gt; (Araucaria Editora, 1999), &lt;em&gt;La noche coral&lt;/em&gt; (Primer premio de Ediciones La luna que, 2001), &lt;em&gt;Astillado &lt;/em&gt;(La luna que, 2002), en poesía, y &lt;em&gt;La épica del no&lt;/em&gt; (2002, Primer premio de ensayo breve de la Universidad de Morón). Ejerció el periodismo en &lt;em&gt;Tiempo Argentino&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;La Nación&lt;/em&gt;, y &lt;em&gt;La Prensa&lt;/em&gt;, y colaboró en medios artísticos y literarios argentinos y españoles. Fue docente de Literatura española IV en la carrera de Letras de la Universidad del Salvador y de Semiología en la Univrsidad de Buenos Aires.  Como poeta, Olga Orozco ha valorado en Gayoso "sus amplios recursos expresivos, la sutileza de sus imágenes y la madurez y calidad de sus logros", señalándolo como "uno de los más destacados representates de nuestras jóvenes generaciones " (Carta a Fundación Antorchas, de 1992). Actualmente coordina talleres literarios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33192724-115630033314441631?l=danielgayosopoeta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://danielgayosopoeta.blogspot.com/feeds/115630033314441631/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33192724&amp;postID=115630033314441631&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33192724/posts/default/115630033314441631'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33192724/posts/default/115630033314441631'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://danielgayosopoeta.blogspot.com/2006/08/daniel-gayoso-poeta.html' title=''/><author><name>Daniel Gayoso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08580748133906842883</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
